La noche nos confunde y tomamos un camino equivocado, nos encontramos con tal especimen. Con el susto en el cuerpo y sin saber muy bien donde estábamos , entra en acción el héroe de la noche "falta Navarro". Sin dudar un momento nos marca una salida, a buen ritmo nos lleva como si fuera de día a la Alamedilla.
En el pueblo Sorpresón, eran las fiestas, no podíamos resistirnos a tomar un refrigerio y marcarnos un bailecito.
Descenso rápido a Avila con algún encontronazo con alguna zarza camuflada, subida por el lienzo norte de la muralla, para terminar en la terraza del amigo Juan a eso de las 1.15.
que pena no haber acudido y quedarme en casa cagando, ya que la noche no pintaba nada bien pero bueno otro dia sera.
ResponderEliminarEsto si que son "nocturnas",todo el rato con el foco puesto,atravesar berbenas, ir a las casetas del chico y acabar a las dos de la madrugada.
ResponderEliminarotia, lo pasamos de la leche, menudo bailábamos jajajaja.
ResponderEliminarY que decir del guía Navarro, nos dejo alucinados todos de como anda y como maneja los caminos de noche, vaya tio.